TOLKIEN JOHN R.R.

Title:EL SEÑOR DE LOS ANILLOS
Subject:FICTION Scarica il testo


Un Vistazo a los Anillos de Tolkien

Introducciones
Bilbo y su Anillo
Día de sorpresas y misterio
Revelaciones
Una repentina mudanza
¿Secretos?
Hacia Rivendel
Tom Bombadil
Recuerdos
Trancos
La Cima de los Vientos
Por fin, Rivendel
Moria, lugar fatal
Lothlórien
Rauros
Recuento y separación
Persecución
Fangorn
En Rohan
Llegando a Mordor
La Guerra del Anillo
Epílogo


Introducciones
Este libro relata, haciendo una breve reseña para comenzar, de los fines de la Tercera Edad en el mundo llamado la Tierra Media, lugar creado por J.R.R. Tolkien en su literatura. Aunque aquí se habla de varias razas y etnias, como enanos, humanos, elfos dorados, orcos, etc., se trata principalmente de los hobbits. ¿Que quiénes son estos personajes? Son gente menuda, de entre dos y tres pies de altura actualmente. Antes eran más grandes. Tienen sentidos bien desarrollados, no gustan de apresurarse, y tienden a ser gordos, pues les encanta la buena mesa. Pese a esto, son muy ágiles, y debido a una íntima amistad con la tierra, han desarrollado el arte de desaparecer rápido y en silencio a tal punto, que a los hombres les parece verdadera magia, aunque los hobbits no la practican, ni les interesa.
Su relación con la gente grande, como llaman a los humanos, quizás hace tiempo fue fluida, mas ahora, los hobbits les temen y evitan.
El origen de los hobbits se remonta hace ya muchas centurias atrás. A pesar de un alejamiento posterior, los hobbits compartieron raíces comunes con los humanos, incluso más que los elfos o los mismos enanos. Antiguamente compartían las lenguas humanas, adaptadas por su pueblo, además de varios gustos y aversiones. Sin embargo, en la actualidad, casi no es posible verificar algún parentesco entre ellos y nos.
A los hobbits, salvo algunas excepciones, no les interesa escribir su historia como pueblo, y es por eso que ningún (o casi ningún) rastro escrito se conserva de los Días Antiguos, época en que se cree que apareció esta raza, a pesar de permanecer por mucho tiempo como desconocida para las otras. Por esto, casi todos los testimonios de los orígenes hobbit, o han sido recopilados por otras gentes, o se conservan como relatos orales, traspasados de generación en generación.
Lo que sí les interesa, y sobremanera, es la confección de árboles genealógicos; Sus oficios son todos de gran sencillez, aunque tienen facilidad para el uso de artefactos varios. Eso sí, el único empleo que no tiene mayor usanza es el de zapatero, debido a que los hobbits no usan zapatos: Tienen en los pies una piel más gruesa y adaptada, y con vellosidades.
Los hobbits no son gente que guste de la guerra. De hecho, de entre toda su larga historia, se recuerda solamente un conflicto bélico: Cuando los orcos atacaron la Comarca, en la llamada Batalla de los Campos Verdes. No obstante, esta historia ya casi ha sido olvidada completamente.
Han absorbido muchas costumbres y artes de otros pueblos, tales como la edificación, aunque existe un arte que consideran como propio, y más aún, todos los que han estudiado este arte lo atribuyen a ellos: Es el de fumar pipa, con una hierba especial, traída hace ya muchos años a la Cuaderna del Sur (Cuaderna es cada una de las cuatro partes principales de la Comarca, son designadas por los puntos cardinales), por Tobold Corneta de Valle Largo.
Antaño, los hobbits se dividían en tres ramas principales: Los pelosos, los fuertes y los albos. Ahora, ya no es tan marcada esta división. Habitaban en los altos valles del Anduin, entre el Gran Bosque Verde y las Montañas Nubladas. Sin embargo, pronto cayó la Sombra sobre el Bosque (quedando desde entonces convertido en el Bosque Negro), obligando a los hobbits a emigrar, junto con otras razas, hacia el oeste. Ahora, según se sabe, sólo quedan dos asentamientos de hobbits en la Tierra Media: La Comarca, que es el mayor, y Bree, una ciudad en la cual conviven diversas etnias, que se ubica algo más al este.


Bilbo y su Anillo
Basta esto como introducción acerca de la raza hobbit. Ahora bien, el Señor de los Anillos también posee una historia anterior, que es necesario al menos conocer a grandes rasgos, y es la relatada en la Historia de una Ida y de una Vuelta, o Libro Rojo, o, El hobbit.
Nárrase allí el gran viaje que realizó el hobbit Bilbo Bolsón, junto con trece enanos y el mago Gandalf, hacia el este, para ayudarles a los enanos a recuperar un tesoro que les había sido arrebatado por el dragón Smaug. Los hobbits, en general, no son adeptos a las aventuras, pero finalmente mostró su efecto en Bilbo la sangre de sus antepasados, buscadores de emociones y aventuras.
En este viaje, el grupo ya mencionado fue acometido por una horda de orcos, y Bilbo tuvo que esconderse en una oscurísima caverna, o mina subterránea. Allí, a tientas en la oscuridad, encontró un objeto pequeño y helado: un anillo de metal. No dándole mayor importancia, se lo guardó y siguió avanzando, hasta encontrarse con Gollum: Un ser pequeño y lóbrego, que había vivido allí por inconmensurable tiempo. Gollum hubiera cenado prestamente a Bilbo, de no ser porque apostaron a un juego de adivinanzas: Si Gollum ganaba, entonces Bilbo podía darse por muerto. Pero, si Bilbo resultaba vencedor, Gollum le mostraría el camino de salida, y le dejaría escapar; A fin de cuentas, más por suerte que por astucia, Bilbo ganó la apuesta, pero Gollum no aceptó su derrota. Debió Bilbo escapar inmediatamente, y fue en este escape, casualmente, que descubrió que el anillo que encontró había pertenecido a Gollum, y que poseía la extraña cualidad de hacer invisible a quien lo usase. Utilizando este poder, logró Bilbo salir de las cavernas, y continuar su camino con los enanos, recuperar el tesoro robado, y volver finalmente a la Comarca, con cofres de joyas y otras cosas, que hasta hoy hay hobbits que murmuran están escondidos bajo tierra en su hogar, Bolsón Cerrado.
Sin embargo, ésta no fue la historia que Bilbo contó respecto al anillo, sino que lo llamó "regalo de cumpleaños", tal como le había oído a Gollum. Sólo después de mucho insistir, Gandalf el mago consiguió de él la verdadera historia. Luego, también la supo Frodo, sobrino de Bilbo por rama materna y paterna, huérfano, pero adoptado por Bilbo.


Día de sorpresas y misterio
Llegaba ya el momento en que Bilbo habría de cumplir ciento once años, y se conservaba demasiado bien para su edad. Digámoslo así, casi no había cambiado físicamente desde que volvió del viaje con los enanos. Esto dio mucho para hablar en la Comarca, acerca de Bilbo como un hobbit muy extraño, pues además le agradaba conversar con enanos que a veces llegaban a Bolsón Cerrado, o con elfos que pasaban ocasionalmente, cosa que en la Comarca no era algo usual.
Frodo cumplía años el mismo día que Bilbo. Y Frodo cumpliría aquel día de septiembre nada más y nada menos que treinta y tres años, la mayoría de edad hobbit. Era, por lo tanto, aquel día un día muy especial, para el cual se hicieron grandes preparativos, tal y como lo requería una fiesta colosal como la que se llevó a cabo. Entre las principales atracciones se contaban mucha comida, bebida, y fuegos artificiales, fabricados por Gandalf el mago; Además, entre sus costumbres, los hobbits usaban que el cumpleañero fuese quien diera regalos a cada uno de sus invitados. Estos regalos eran los llamados mathoms: Eran por lo general sencillos e inútiles, pero Bilbo había mandado traer de diversos lugares regalos insólitos, casi mágicos, para sus invitados.
Llegó aquel tan esperado día, en el cual fue invitada prácticamente toda la Comarca. Al final de la cena, Bilbo dio un discurso de agradecimiento y despedida a sus invitados. De despedida, porque, apenas terminó el discurso, usando el anillo mágico (desconocido para casi toda la Comarca), desapareció. Esto aumentó aún más la fama de extraño que tenía.
¿Por qué había desaparecido Bilbo? La razón es sencilla. Hacía tiempo que venía sintiendo la necesidad de volver a viajar al este, como lo hubiera hecho otrora, y escogió aquel día para partir. Los únicos que conocían de este proyecto eran Frodo y Gandalf.
Luego de su desaparición, Bilbo se encontró con Gandalf, y después de despedirse de él, dejó el anillo a Frodo, en un sobre encima de la chimenea. Esto ocurrió, empero, sólo después de que Gandalf atemorizase al hobbit, quien, a último minuto, se mostró empecinado en llevarse el anillo, y dispuesto a luchar incluso a espada contra quien se opusiese; Un rato después de que Bilbo se fue, llegó Frodo, y tras conversar con Gandalf, decidió comenzar a despedir a los invitados.
Al día siguiente, comenzó Frodo a repartir muchos objetos y regalos que Bilbo había dejado para algunos de sus conocidos y parientes. Después de fatigosas discusiones con hobbits que andaban intentando encontrar el supuesto tesoro de Bolsón Cerrado, o robar regalos, y después de discutir con Otho ...

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